sábado, 17 de noviembre de 2012

ARTE COLONIAL MIGUELEÑO



Centro Histórico


Las Joyas de la “La Perla de Oriente” La fundación de San Miguel data desde el 8 de mayo de 1530, fecha en la que se convirtió en el segundo núcleo urbano creado en el territorio de la futura República de El Salvador. 

La importancia de la villa fundada en 1530 es evidente con los vestigios que aun se pueden observar, su proyección de ser una ciudad importante se destaca al observar  los trazos de sus calles, la edificación de grandes residencias con finos acabados, la construcción de ostentosas iglesias, sus plazas públicas y parques… aunque la mayoría de espacios públicos hoy sean acaparadas con ventas y algunos inmuebles estén abandonados en vía al deterioro aun podemos observar algunas “Joyas de la Perla de Oriente”
Con el paso del tiempo la Villa de San Miguel fue creciendo, su importancia y desarrollo  le valió para que El 15 de julio de 1812, las Cortes Generales y Extraordinarias concedieron a la cabecera departamental el título de “Ciudad muy Noble y Leal”,  aunque algunos historiadores menos conservadores aseguran que el titulo lo recibió por que los dirigentes de San Miguel no aceptaron los movimientos independentistas y se declararon fiel a la corona española.

Todo lo que en su inicio se construyó y formó del casco viejo, ahora se conoce como el “Centro Histórico”, lugar que guarda miles de historias y en el que a pesar  que el tiempo pasa… las viejas calles, iglesias, portales  y casas siguen ahí como mudos testigos de cuanta anécdota e historia a vivido San Miguel.
Este centro histórico tiene una extensión de cuarenta y cuatro manzanas de terreno, sin embargo según una investigación por personal del Museo Regional de Oriente, se ha clasificado otro sector a la que se le denomina,  Área de Amortiguamiento, es decir edificios viejos que se construyeron lejos del centro de la vieja ciudad.

CATEDRAL 



Este es el monumento por excelencia de la Ciudad, representa el orgullo y la religión del pueblo migueleño. Es la imagen que todos tienen en mente cuando se menciona la ciudad oriental. Su altura es imponente y su estilo arquitectónico ecléctico, combina varias corrientes que denotan la belleza de sus acabados.
El 21 de noviembre de 1862 se colocó la primera piedra de la que hoy es la Catedral de San Miguel. Este fue un esfuerzo del general Gerardo Barrios y en ella se encuentra la Patrona de El Salvador: la Virgen de la Paz. Muchos de los materiales usados en su acabado fueron traídos del extranjero.
Una de las edificaciones que mas destacan en la configuración de la ciudad de San Miguel es su majestuosa Catedral, desde cualquier punto de la ciudad en que uno se encuentre, las dos puntiagudas y elevadas torres de su fachada sobresalen en las siluetas que dibuja la hermosa Perla de Oriente.
Ubicada en el corazón de San Miguel, exactamente frente al céntrico Parque Guzmán  la Catedral refleja la gracia y el empeño que los arquitectos pusieron en su construcción.


TEATRO NACIONAL


Parte de la belleza de los pueblos se ve reflejada a través de los monumentos arquitectónicos que han sido erigidos, algunos de estos evocan el pasado y presente de las sociedades que los acogen, asimismo cada ciudad salvadoreña conserva vestigios de casas y edificios.


IGLESIA EL CALVARIO


Iglesia El Calvario, más de un siglo ha pasado desde que se construyó, algo muy peculiar en esta construcción es que la mayoría de las iglesias se construyen en la posición de de oriente a poniente, esta se construyó con vista de de sur a norte, muy curioso.

ASILO SAN ANTONIO


Trío de ventanas en una de las casas antiguas que pertenecen al centro histórico, aunque realmente se parece mucho a los diseños modernos y actuales, la forma de colocar ventanas en una casa no es muy común, su creación original fue de madera pero luego se sustituyó por el metal, dicha remodelación fue hace mas de 50 años según los propietarios.

MEDALLA MILAGROSA

MUSEO

PARQUE ROSALES


CASAS HISTÓRICAS















EX CINE BARRIOS

ALCALDÍA MUNICIPAL











sábado, 3 de noviembre de 2012

FIN DE LOS MAYAS



La NASA aporta pruebas sobre la desaparición de los mayas. Al igual que muchas culturas que vivieron antes o después de ellos, los mayas terminaron deforestando y destruyendo su paisaje. Durante 1.200 años, los mayas tuvieron el dominio de América Central. En la cúspide de su civilización, aproximadamente en el año 900 después de Cristo, las ciudades mayas se encontraban repletas de gente. De pronto, todo quedó en calma. El profundo silencio fue testigo de uno de los desastres demográficos más grandes de la prehistoria de la humanidad: la desaparición de lo que alguna vez fue la vibrante sociedad maya.
¿Qué sucedió? Algunos investigadores, patrocinados por la NASA, creen tener una muy buena idea de lo que ocurrió: “Lo ocasionaron ellos mismos”, dice el veterano arqueólogo Tom Sever. “Los mayas casi siempre son descritos como personas que vivían en total armonía con su entorno”, relata el estudiante de doctorado Robert Griffin. “Pero al igual que muchas otras culturas que vivieron antes o después de ellos, los mayas terminaron deforestando y destruyendo su paisaje como resultado de sus esfuerzos por ganarse la vida a duras penas en épocas difíciles”.
Una gran sequía tuvo lugar cerca del momento histórico durante el cual los mayas comenzaron a desaparecer. Y, al momento de su caída, ya los mayas habían cortado la mayor parte de los árboles ubicados a lo largo de grandes franjas de tierra con el fin de despejar terreno para cultivar el maíz que alimentaría a su creciente población.
“Tenían que quemar 20 árboles para calentar la piedra caliza que les servía para hacer apenas 1 metro cuadrado de cal que utilizaban como material para construir sus formidables templos, represas y monumentos”, explica Sever.
Él y su equipo de investigadores utilizaron simulaciones realizadas en computadora para reconstruir el modo en el cual la deforestación pudo haber desempeñado un papel muy importante en el empeoramiento.
Las causas del colapso del imperio maya se mantienen como un enigma, sin embargo, existen muchos estudios donde se tratan de explicar las posibles causas del derrumbe de esta Civilización, la NASA aporta pruebas, sobre   su Desaparición. Al igual que muchas culturas que vivieron antes o después de ellos, los mayas terminaron deforestando Y   destruyendo su paisaje, y con el deterioro de las condiciones meteorológicas fueron algunas de las causas principales de la decadencia de esta gran civilización. Ecologismo, agotamiento del suelo, se sostiene que la agricultura de milpa implica la destrucción del suelo   la proliferación de las hiervas, la roza desmonte y quema utilizada por los mayas y la falta de agua ,en teoría, este tipo de agricultura propicio que las lluvias erosionaran las tierras , el sistema de siembra maya convirtió el bosque en praderas, que luego no pudieron se utilizadas para el cultivo, por falta de herramientas para arar la tierra, provocando su ruina, que produjo su colapso porque afecto drásticamente su ecosistema.
Teniendo en cuenta a las   Catástrofes; uno de los pocos exponentes de esta teoría, reconsidero la posibilidad de que los terremotos hayan tenido mucho que ver en el abandono de las tierras por parte de los mayas, como se observo en las ruinas de Benque viejo en Belice, otros pocos autores atribuyen a los huracanes del caribe un efecto devastador, que bien pudo desmantelar las poblaciones, sin embargo no hay región del mundo que haya sido permanentemente abandonada a causa de la actividad sísmica.
Sin   embargo la teoría del Desarrollo, afirma que la declinación del imperio maya fue debido al limitado potencial agrícola de las áreas donde se desarrollo esta cultura por lo que al llegar esta a su máximo nivel de expansión, agoto su fuente productiva   no le fue posible seguir adelante.
La caída del imperio maya
Donde hoy existen las selvas tropicales de Guatemala, una gran civilización floreció hace muchos años. La gente de la sociedad maya construyó grandes ciudades, templos suntuosos y pirámides elevadas. En su esplendor, alrededor del año 900 AC., la población se estimaba en unas 200 personas por km cuadrado en las áreas rurales, y más de 800 personas por km cuadrado en las ciudades. Este vibrante Periodo Clásico ´Y´ de la civilización maya prosperó por seis siglos. Entonces, por alguna razón, se derrumbó. Por mucho tiempo, la caída de los mayas ha sido uno de los grandes misterios del mundo antiguo. Es, sin embargo, algo más que una curiosidad histórica.
 A la vista de las ruinas mayas, en la región de Petén (Guatemala), cerca de la frontera con México, la población se está incrementando de nuevo, y está talando la selva tropical para convertirla en tierra de cultivo. En otras palabras, la región se encontraba deforestada casi en su totalidad. Sin los árboles, la erosión habría empeorado, llevándose la capa de suelo fértil.






CULTURA MAYA

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También llamado Período Agrícola, porque existe un debate sobre los años de inicio y fin de este intervalo de tiempo, el más aceptado, en este caso para el área maya inicia aproximadamente en al año 1000 a. C. y terminaría rumbo al 320 d. C. Durante este periodo se desarrolla el idioma maya, el pueblo maya adquiere experiencia y construye algunas grandes ciudades.

El trabajo de la tierra dio prioridad al cultivo del maíz, el frijol, el cacao y la calabaza, en tanto la caza, la pesca y la recolección quedaron como actividades complementarias; por eso a este periodo se le conoce también como agrícola. En él se va desarrollando una religión sencilla con la creencia en una vida ultra terrena y el culto a los muertos. 

La evidencia arqueológica muestra que los mayas comenzaron a edificar una arquitectura ceremonial hace unos 3.000 años. Hay un desacuerdo entre los límites y la diferencia entre los mayas antiguos y una civilización mesoamericana preclásica vecina, la cultura olmeca. Los olmecas y los mayas antiguos parecen haberse influenciado entre sí. Los monumentos más antiguos consisten en simples montículos de tumbas, los precursores de las pirámides se erigieron más tarde.

Durante cientos de años los mayas desarrollaron una extraordinaria civilización en las selvas de México y América Central. En sus sofisticados centros urbanos, como Tikal o Palenque, levantaron palacios, pirámides y observatorios astronómicos que nos muestran una arquitectura compleja y reveladora de su avanzado sistema cultural.
Sin embargo, por razones oscuras, hacia el siglo IX los centros mayas entraron en una larga decadencia y la selva volvió a recobrar sus dominios naturales. ¿Qué descomunal cataclismo pudo terminar con sus ciudades estado? ¿Fue una revolución interna o un desastre de la Naturaleza?
La civilización Maya, que fue cuna de grandes astrónomos, pudo haber sucumbido en parte por culpa del Sol, ya que se han descubierto en la Peninsula del Yucatán periodos de sequía de hasta 200 años relacionados con el brillo del astro.
Los mayas, una de las civilizaciones más desarrolladas de occidente, comenzaron a construir grandes ciudades y pirámides en América Central hacia el siglo dos después de Jesucristo, pero en el siglo noveno su fulgor comenzó a decaer.
Científicos de la Universidad de Florida han estudiado los sedimentos del lago Chichancanab, situado en el centro norte de la Peninsula del Yucatán, en México, y han comprobado que las capas de sulfato cálcico, que aumentan en los períodos de sequía, se han ido depositando en el fondo del lago de un modo peculiar.
La peculiaridad radica, según David Hodell, profesor de geología de la Universidad de Florida, en el ciclo de 208 años en el que los sedimentos calcáreos se han ido depositando, porque son casi idénticos a otros ciclos ya conocidos de 206 años en la intensidad solar.
Los científicos, que en 1995 ya establecieron una cierta relación entre los períodos de sequía y la actividad del sol, han comprobado ahora que el ciclo solar descubierto coincide con el inicio del declive de la civilización maya.
Tikal, Copan, Palenque, Bonampak y Río Bec, entre otras grandes ciudades, fueron algunos de los centros de esplendor del período maya clásico, que en su apogeo llegó a contar con 40 grandes ciudades y cerca de dos millones de pobladores cuya subsistencia se basaba en el cultivo del maíz.
El sur de México, Guatemala y el norte de Belize conforman el territorio sobre el que se desarrolló esta cultura que, pese a su declive en el siglo noveno, siguió manteniendo en Chichén Itza y Mayapán una notable presencia.
«Parece que los cambios en la emisión de la energía solar tuvieron un efecto directo en el clima del Yucatán y provocaron la recurrencia de los períodos de sequía», ha señalado Hodell en un artículo que recoge la prestigiosa revista Science.
La decadencia maya
En opinión del científico, «esto pudo haber influido en cómo evolucionó la civilización maya».
David Hodell reconoce que la energía recibida del sol en sus momentos de mayor intensidad aumenta muy poco, por lo que considera que algún mecanismo en el clima pudo haber amplificado sus efectos en el Yucatán.
Aunque los arqueólogos han demostrado que los Mayas fueron grandes conocedores de la astronomía y capaces de medir los movimientos de astros como el Sol, la Luna y muchos de los planetas —adoraban especialmente a Venus—, Hodell considera que no llegaron a intuir el ciclo de 208 años de sequía que guardaba relación con el sol.
El lago Chichancanab es un lugar muy apropiado para estudiar los períodos de sequía, porque está saturado de sulfato cálcico.
Cada vez que el agua del lago se evapora, el sulfato cálcico se precipita en el fondo, donde se acumula en capas sucesivas por períodos de estaciones o años.
«Los sedimentos, por tanto, —asegura el científico de la Universidad de Florida— representan períodos de sequía» y se han ido depositando en el lecho del lago como las capas de un pastel.
Los períodos de sequía corresponden con el momento en que las evidencias arqueológicas señalan que comenzó a decaer la cultura Maya, incluida el colapso que sufrió hacia el año 900 de nuestra era.
Esas evidencias, según mencionan los investigadores, incluyen el abandono de las ciudades y la ralentización en la construcción de grandes edificios o en las actividades de excavación de piedra.
Un aspecto que pudo haber influido además en la decadencia de los mayas durante este largo período de sequía es el hecho de que no existían otras culturas cercanas que hubieran podido acudir en su ayuda. Ni siquiera los aztecas habían llegado al centro del actual México.

EL REY PAKAL



Pakal fue un rey maya y su lápida de piedra es otra de las piezas que se presentan como indicio de que seres extraterrestres deben haber visitado la Tierra en la antigüedad. La razón es que la posición de la imagen de Pakal en su lápida sugiere que se encuentra dentro de algún tipo de módulo espacial, con el cual ascenderá hacia el cielo.


Una de las piezas más significativas de la ciudad maya de Palenque, en el estado de Chiapas, México, es la tumba del rey Pakal. Ésta fue descubierta en 1952 por Alberto Ruz Lhuillier en el interior del Templo de las Inscripciones. Pakal murió el 31 de agosto del 683 d.C., a los 80 años de edad. Ascendió al trono en el 615, a los 12 años, y gobernó sesenta y ocho. Durante su largo reinado convirtió a Palenque en la ciudad más importante de finales del Clásico (250 - 900 d.C.). Ya mayor, sintiendo cercana la muerte, inició la construcción de su templo funerario hacia el 675.
Como la cripta es más grande que la entrada a la misma, los especialistas consideran que fue construida antes que se hiciera la pirámide. El cadáver de Pakal descanzó en un sarcófago de piedra caliza con silueta de cuerpo humano que fue sellado con una lápida de 3,8 por 2,2 metros. Una vez completados los ritos funerarios y sellada también la cámara, se colocaron cinco o seis víctimas sacrificiales en un pequeño recinto delante de la puerta cubierta de yeso. La escalera que conduce por el interior de la pirámide hasta la tumba, fue rellenada con cascajo y ofrendas de jade, cerámica y conchas. También se colocó un respiradero de piedra, o "psicoducto", que sube por las escaleras hasta el piso superior del templo. Según la investigadora Linda Schele, los mayas consideraban que el ducto permitía a una mitológica serpiente el paso desde la tumba hacia el mundo de los vivos.
La interpretación oficial es: La escena representada sobre la lápida que cubre el sarcófago representa el instante de la muerte de Pakal y su caída al Inframundo. Todo el evento está enmarcado por una franja celeste, con kin (día, sol) en la parte superior derecha o noreste y akbaal (noche, oscuridad) en el extremo izquierdo o noroeste. El paso de Pakal de la vida a la muerte es representado con el movimiento del sol de este a oeste. El fondo de la escena está lleno de signos conchas, abalorios de jade y otro que se encuentran sobre volutas de sangre.
En la parte inferior se simbolizan las fauces abiertas del Inframundo. El esqueleto de dos dragones, unidos por la mandíbula inferior, integran el recipiente en forma de "U" que representa la entrada al mundo de los muertos. Sus labios se curvan hacia adentro, como si estuvieran por cerrarse sobre el cuerpo en caída de Pakal. De ahí arranca el Árbol del Mundo, centro del Universo. Un Pájaro Celestial, símbolo del reino celeste, se halla sobre la copa del árbol.
El Árbol del Mundo está marcado especialmente como una entidad sagrada: los signos te (árbol) confirman que es una ceiba. Los signos nen (espejo) lo señalan como algo brillante y poderoso. Una enorme figura del Dios C, símbolo de la sangre y lo sagrado, está inserta en la base del tronco y unida al cuerpo de Pakal. Los extremos de las ramas son los recipientes de la sangría del sacrificio; los dragones de narices cuadradas que salen de aquéllos están rodeados de cilindros y abalorios de jade, lo que los distingue como especialmente sagrados. Cubiertos de joyas, estos dragones contrastan con los dragones esqueléticos que tienen debajo. Los de arriba representan al Cielo, el más sagrado de los tres niveles del cosmos maya; los otros al Inframundo, al que cae Pakal.
Las ramas del Árbol del Mundo son recorridas por una serpiente bicéfala en barra, símbolo maya de la realeza. El cuerpo está hecho de segmentos de jade, lo que de nuevo les da especial valor. Las cabezas que hay a cada extremo de la barra corresponden, rasgo por rasgo, a los de los dragones esqueléticos de las fauces del Inframundo. De éstos salen, al oeste, el Dios K (oscuridad), y al este el Dios Bufón (luz).
Mientras cae por el Árbol del Mundo, Pakal se asienta sobre un monstruo solar. Éste aparece en un estado de transición entre la vida y la muerte: es esquelético de la boca para abajo, pero sus ojos tienen las pupilas dilatadas de los seres vivos. En la vida real, el sol entra en ese estado de transición al amanecer y al ocaso. Aquí, sin embargo, el emblema del monstruo solar contiene un cimi, o signo de la muerte, lo que especifica que la imagen marca la "muerte del sol" o puesta del sol. El astro, situado en el horizonte, está listo para zambullirse en el Inframundo... y llevará consigo al rey difunto.
Pakal parece tambalearse sobre la cabeza del monstruo solar en una posición irregular. Esta extravagancia señala que también él está en transición de la vida a la muerte. Se desprende de su taparrabo y de las pesadas cuentas de su collar (tiene una parte delantera y otra dorsal), que flota escapándosele del cuerpo; va con las rodillas flexionadas, las manos relajadas, el rostro bien compuesto: no cae aterrado, porque espera vencer a la muerte. Un hueso prendido de su nariz significa que incluso en la muerte lleva consigo la simiente del renacimiento. En maya, los vocablos "hueso" y "semilla grande" son homófonos; así pues, el hueso es la semilla de la resurrección de Pakal. Finalmente, Pakal cae como deidad: su frente está penetrada por el cuchillo del dios K. El rey fue dios durante su vida y es dios al caer en la muerte.

PRIMER JEFE INDÍGENA MAYA


Los viejos, los antiguos, los primeros Mames, crearon un imperio que ocupaba una gran extensión territorial del altiplano occidental guatemalteco (Huehuetenango, Quetzaltenango, Totonicapán y parte de Chiapas), llamando a su capital: Xinabajul. Esta ciudad fue conquistada por el rey quiché Kikab el grande en el siglo XV de nuestra era, cambió el nombre de la capital por Zakuleauab o Zaculeu, que significa: Tierra Blanca.
A la muerte de Kikab el Grande, la dinastía Mam de la casa de Cavec, retoma el reino del imperio Mam. Previo a la conquista gobernaba el imperio Mam el Rey Acab, descendiente de la casa Cavec, una de las principales familias de Balam Acab (primeros abuelos del mundo maya quiché). Acab llamó a su primogénito Kaibil Balam quien nació el 27 de abril de 1492 aproximadamente.
Kaibil Balam inició su entrenamiento militar en la unidad élite de guerreros de la guardia real del imperio Mam denominada Quachic. Los aspirantes a guerreros de élite eran dejados en las afueras de la ciudad fortaleza y comenzaban un viaje por espacio de un mes lunar, debían sobrevivir sin alimentos y sin mayor equipamiento. Además eran buscados y perseguidos por guerreros de la unidad Quachic. El que era capturado era objeto de desprecios, burla y vergüenza y expulsado del grupo de aspirantes a guerreros.
Kaibil Balam no pudo usar su condición de príncipe, debía volver a Zacaleu con la victoria y lo logró. En el año 1532, a los 31 años de edad, Kaibil Balam hereda el reino Mam de su padre. Los conquistadores españoles que sitiaron a los Mames en Zaculeu iban al mando de Gonzalo de Alvarado. La diferencia de armas era evidente. Los Mames tenían Macuahuitl, hachas de tipo maza de tres hileras y pedernal (cercenaba la cabeza de un caballo y partía un hombre por la mitad); Atlatl, arco de largo alcance; Itzli, bolsa de cuero con flechas y lanzas largas.
El sitio duró cuatro meses, Kaibil Balam luchó junto con 18,000 guerreros Mames, más sus familiares, pero de inmediato inició una insurrección desde las montañas que duró casi 5 años. Nunca regresó a Zaculeu, la historia relata que su espíritu jamás fue conquistado, ni derrotado y que sigue viviendo en las altas cumbres, siendo un ejemplo de lucha para la libertad.